La pederastia es una enfermedad mental en la cual personas comunes y corrientes empiezan a tener mas que un gustito a relacionarse con menores y no de formas muy limpias, mas bien elaboran un plan sórdido para acallar esa voz libidinosa que los insta a abusar sexualmente de un menor, el cual por razones obvias es mas indefenso que el agresor (abuso de poder) pero este abuso es peor cuando sobre el menor se encuentra un enfermo con poder social y popular, siendo este muy querido por la comunidad hasta el punto de dejar a la victima del abuso como culpable de los hechos dañándola psicológicamente, avergonzándola y perjudicándola socialmente.
La iglesia y su jerarquía se han visto envueltos en casos de pederastia en múltiples ocasiones que salen a luz pública y callan después de un tiempo y otros casos que simplemente nunca salen al escrutinio público. Siendo el tema principal la iglesia, no nos avocaremos obviamente a la pederastia en el entorno social del menor, más que en su relación con la iglesia, la cual dentro de los abusos tiene un porcentaje menor, comparado con otras profesiones o cercanías de parentesco con el niño.
Primero tenemos que aseverar y se da por hecho que la mayoría del clero, no así en su totalidad, no respeta el celibato que se le impone al pertenecer a esta institución.
La activad sexual del clero católico en cifras:
Un 60% del clero mantiene relaciones sexuales activamente o esporádicamente y entre ellos un 26% toquetea a menores, un 20% realiza practicas de carácter homosexual, un 12% es exclusivamente homosexual (y no es que se reproche su tendencia sexual es solo que al ser tan atacada por la iglesia resulta irónico y hasta increíble). Y un 7% abusa sexualmente de menores gravemente. Agregando que el 95% se ha masturbado o se masturba. (Estadísticas hechas en un muestreo de Pepe Rodríguez para su libro “Pederastia en la Iglesia Católica”)
También se debe aclarar que el celibato o la homosexualidad no es un atenuante en la pederastia, así lo demuestran muchos estudios sobre el tema hechos sobre otras instituciones de carácter religioso que arrojaron el mismo resultado, aun así el porcentaje de esta institución es el mas relevante de todos por la cantidad de feligreses que la componen.
Teniendo claro que las violaciones ocurren dentro de las diócesis hechas por los clérigos a niños indefensos y a propios monaguillos, en su mayoría estos enfermos se ven respaldados por el vaticano y el derecho canónico el cual solo tiene sanciones cuando las conductas cometidas son de carácter penal y solo son sanciones de cambio de parroquia, comuna , región o país o simplemente se le envía a un sanatorio mental pero de la victima ni hablar no hay preocupación en ningún momento mas que el nombre de la iglesia salga lo mas limpio posible desarrollando una conducta clara y repetida en el tiempo la cual se ha hecho costumbre:
1.- averiguación discreta de los hechos.
2.- inicio de acciones disuasorias con el agresor y la victima.
3.- encubrimiento del agresor y de los hechos antes de que afloren.
4.- toma de medidas para reforzar el ocultamiento.
5.- negación de los hechos cuando se hacen públicos.
6.-defensa publica del agresor sexual mediante atribuciones y meritos.
7.- descalificación publica de la victima y su entorno;
8.- Atribución paranoide de las acusaciones a campañas orquestadas por “enemigos de la iglesia”.
9.- posibilidad de negociación con la victima.
10.- protección del abusador sexual.
El encubrimiento del clero resulta a veces más aberrante que la misma violación protegiendo al abusador por ejemplo al momento en que el feligrés agredido en su confesión le dice que su colega mantiene conductas poco cristianas con los niños de la diócesis, aquel confesor por el derecho canónico no puede revelar “el secreto” pero el tema mas grave no es este, sino que al momento en que el abusador es llamativo en sus conductas enfermas o ya tiene a su haber gran cantidad de victimas dentro de la diócesis, es trasladado y llevado a un lugar mas pobre o donde existen menos recursos, donde evidentemente la educación es de menor calidad y las posibilidades de acceder a un abogado son ínfimas.
El clero Europeo y Estadounidense llegan a Sudamérica con los “papeles limpios” y apoyados por la institución, donde continúan con sus conductas aberrantes e impunes.
Grandes encubridores han sido Ratzinger y el ya fallecido Wojtyla (ambos papas de la iglesia católica), encubriendo por ejemplo a Hans Herman Gröer, Marcial Maciel, etc. Todo para evitar el “escándalo”.
INAGOTABLES ES LA LISTA DE VIOLADORES PERO AUN MAS LARGA RESULTA LA LISTA DE ENCUBRIDORES.
Quienes respaldan sus acciones tras el “Derecho” canónico creado por el Vaticano no solo para normar a la institución sino también para proteger a su clero.
La iglesia y su jerarquía se han visto envueltos en casos de pederastia en múltiples ocasiones que salen a luz pública y callan después de un tiempo y otros casos que simplemente nunca salen al escrutinio público. Siendo el tema principal la iglesia, no nos avocaremos obviamente a la pederastia en el entorno social del menor, más que en su relación con la iglesia, la cual dentro de los abusos tiene un porcentaje menor, comparado con otras profesiones o cercanías de parentesco con el niño.
Primero tenemos que aseverar y se da por hecho que la mayoría del clero, no así en su totalidad, no respeta el celibato que se le impone al pertenecer a esta institución.
La activad sexual del clero católico en cifras:
Un 60% del clero mantiene relaciones sexuales activamente o esporádicamente y entre ellos un 26% toquetea a menores, un 20% realiza practicas de carácter homosexual, un 12% es exclusivamente homosexual (y no es que se reproche su tendencia sexual es solo que al ser tan atacada por la iglesia resulta irónico y hasta increíble). Y un 7% abusa sexualmente de menores gravemente. Agregando que el 95% se ha masturbado o se masturba. (Estadísticas hechas en un muestreo de Pepe Rodríguez para su libro “Pederastia en la Iglesia Católica”)
También se debe aclarar que el celibato o la homosexualidad no es un atenuante en la pederastia, así lo demuestran muchos estudios sobre el tema hechos sobre otras instituciones de carácter religioso que arrojaron el mismo resultado, aun así el porcentaje de esta institución es el mas relevante de todos por la cantidad de feligreses que la componen.
Teniendo claro que las violaciones ocurren dentro de las diócesis hechas por los clérigos a niños indefensos y a propios monaguillos, en su mayoría estos enfermos se ven respaldados por el vaticano y el derecho canónico el cual solo tiene sanciones cuando las conductas cometidas son de carácter penal y solo son sanciones de cambio de parroquia, comuna , región o país o simplemente se le envía a un sanatorio mental pero de la victima ni hablar no hay preocupación en ningún momento mas que el nombre de la iglesia salga lo mas limpio posible desarrollando una conducta clara y repetida en el tiempo la cual se ha hecho costumbre:
1.- averiguación discreta de los hechos.
2.- inicio de acciones disuasorias con el agresor y la victima.
3.- encubrimiento del agresor y de los hechos antes de que afloren.
4.- toma de medidas para reforzar el ocultamiento.
5.- negación de los hechos cuando se hacen públicos.
6.-defensa publica del agresor sexual mediante atribuciones y meritos.
7.- descalificación publica de la victima y su entorno;
8.- Atribución paranoide de las acusaciones a campañas orquestadas por “enemigos de la iglesia”.
9.- posibilidad de negociación con la victima.
10.- protección del abusador sexual.
El encubrimiento del clero resulta a veces más aberrante que la misma violación protegiendo al abusador por ejemplo al momento en que el feligrés agredido en su confesión le dice que su colega mantiene conductas poco cristianas con los niños de la diócesis, aquel confesor por el derecho canónico no puede revelar “el secreto” pero el tema mas grave no es este, sino que al momento en que el abusador es llamativo en sus conductas enfermas o ya tiene a su haber gran cantidad de victimas dentro de la diócesis, es trasladado y llevado a un lugar mas pobre o donde existen menos recursos, donde evidentemente la educación es de menor calidad y las posibilidades de acceder a un abogado son ínfimas.
El clero Europeo y Estadounidense llegan a Sudamérica con los “papeles limpios” y apoyados por la institución, donde continúan con sus conductas aberrantes e impunes.
Grandes encubridores han sido Ratzinger y el ya fallecido Wojtyla (ambos papas de la iglesia católica), encubriendo por ejemplo a Hans Herman Gröer, Marcial Maciel, etc. Todo para evitar el “escándalo”.
INAGOTABLES ES LA LISTA DE VIOLADORES PERO AUN MAS LARGA RESULTA LA LISTA DE ENCUBRIDORES.
Quienes respaldan sus acciones tras el “Derecho” canónico creado por el Vaticano no solo para normar a la institución sino también para proteger a su clero.
